A través de un comunicado, la cancillería rusa manifestó su inquietud ante las versiones provenientes de Washington. “Estamos extremadamente preocupados por los informes de que el presidente venezolano Maduro y su esposa fueron expulsados por la fuerza del país durante las acciones agresivas de hoy por parte de Estados Unidos”, señaló el texto oficial.
En ese contexto, el ministerio destacó la necesidad de contar con información precisa y sostuvo: “Pedimos que se aclare inmediatamente esta situación”.
Desde Moscú, las autoridades enfatizaron que, de confirmarse, este tipo de acciones supondrían una “violación inaceptable de la soberanía de un Estado independiente”, un principio que calificaron como central dentro del derecho internacional. La declaración remarcó que el respeto a la soberanía representa una norma fundamental en las relaciones entre países.
Asimismo, Rusia había rechazado con anterioridad lo que denominó un “acto de agresión armada contra Venezuela” por parte de Estados Unidos. En aquella ocasión, la cartera diplomática consideró “insostenible” cualquier justificación presentada para respaldar ese tipo de operaciones y reiteró su oposición a toda forma de intervención que vulnere el orden internacional.
