Manuel Adorni quedó envuelto en un escándalo de doble moral tras llevar a su esposa a la gira oficial por Nueva York pagada con fondos públicos.
El archivo no perdona y, en la política argentina, suele ser el juez más implacable. El actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en el centro de un fuerte escándalo de doble moral tras quedar al descubierto que incluyó a su esposa en la comitiva oficial que viajó a Nueva York junto al presidente Javier Milei.
La presencia de Bettina Angeletti en Estados Unidos —quien no ocupa ningún cargo en el Estado— se filtró a través de una fotografía durante una visita religiosa en el barrio de Queens.
Acorralado por las críticas, Adorni ensayó una defensa que rozó lo insólito: reconoció abiertamente que su mujer durmió en la misma habitación de hotel pagada con los impuestos de los contribuyentes, y justificó el viaje alegando que él fue a «deslomarse».
La justificación de Adorni («quería que mi esposa me acompañe porque es mi compañera de vida») choca de frente con sus propias palabras pronunciadas hace menos de dos años.
Un video del 13 de agosto de 2024 muestra al entonces vocero presidencial anunciando con bombos y platillos la firma del Decreto 712/2024, una medida diseñada específicamente para prohibir el uso de recursos estatales y aeronaves públicas en beneficio de familiares de funcionarios.
En aquella conferencia de prensa, Adorni se jactó del ajuste fiscal y lanzó duras críticas contra la gestión anterior, acusando a la ex vicepresidenta Cristina Kirchner y a la ex primera dama Fabiola Yáñez de malgastar millones de dólares en vuelos personales.
Lo más llamativo de su discurso fue la promesa final, que hoy se vuelve en su contra. Ese día, el funcionario enfatizó que, gracias a la nueva reglamentación de Milei, «no se van a poder usar aviones públicos para (…) traer a familiares desde el sur, viajar a un cumpleaños familiar o usar para cualquier otra actividad por fuera de la agenda pública».
Hoy, el mismo funcionario que celebraba el fin de los privilegios admitió haber llevado a su esposa a una gira internacional utilizando recursos de la «agenda pública», dejando en evidencia una brutal desconexión entre el relato libertario y la práctica real del poder. Minutouno
