A pocos meses de un año electoral clave para el Gobierno, el clima social se vuelve más áspero y el presidente Javier Milei experimenta un fuerte deterioro de su reputación en el ecosistema digital. Así lo evidencia un estudio privado que examina la huella territorial en línea del mandatario, otrora su principal herramienta política.
El relevamiento, efectuado por QSocial, muestra que los comentarios desfavorables en sus publicaciones de Instagram alcanzan el 80%, contra apenas un 20% de valoraciones positivas. Esta merma también se replica en Facebook y X.
«Realizamos un monitoreo mensual que combina una encuesta nacional (desde agosto pasado) y un análisis paralelo de la territorialidad digital. En ambas aristas se observa, desde noviembre y con mayor fuerza en enero, un declive de la imagen de Milei y de la valoración de su gestión. En el plano digital, la caída de sus volúmenes comunicativos es enorme, sumado a un incremento de la negatividad en los comentarios de sus cuentas oficiales», detalló la investigadora María Fernanda Ruíz en diálogo con Néstor Dib para el programa Argentina en Vivo de C5N.
En ese sentido, precisó: «En Instagram, por ejemplo, las acciones digitales (me gusta, comentarios y compartidos) bajaron de 6 millones en enero a 1.110.000 en junio. Esa debacle fue acompañada por un vuelco en la valoración: de un 20% de negatividad y 80% de positividad en noviembre, pasamos al escenario inverso, con 80% de críticas y solo 20% de apoyo».
La especialista agregó: «El devenir comunicativo en sus cuentas oficiales fue doblemente adverso. Esto no ocurre solo en Instagram; en Facebook el descenso es del 79%, en X del 59%, y en TikTok dejó de publicar en su perfil oficial».
Otro apartado del informe, basado en 1.323 casos y con un margen de error de ±2,9%, indica que el 50% de los argentinos afirma «ya no poder esperar más» por una recuperación económica. Solo un 20% se muestra dispuesto a aguantar hasta los comicios de 2027; el resto distribuye su paciencia entre fin de año, mediados de 2027, y un 12% no se pronuncia.
En cuanto al estado de ánimo social, es mayoritariamente pesimista: apenas el 16% califica el presente como «bueno», mientras que el 48% lo considera «malo». La perspectiva a futuro tampoco alienta: el 47% anticipa un empeoramiento económico en el próximo año. La confianza en el Gobierno también se derrumba: el 61% no cree que pueda resolver los problemas fundamentales y el 64% opina que Milei gobierna para «algunos sectores», no para la mayoría.
El sacrificio y el ajuste generan un fuerte rechazo: el 67% no cree que el esfuerzo actual valga la pena, y la misma proporción sostiene que no traerá réditos futuros. Solo un tercio (entre 31% y 32%) se manifiesta conforme con las medidas económicas del oficialismo, reflejando un escenario de creciente escepticismo sobre los resultados del plan gubernamental.
