El Gobierno argentino ratificó este lunes que su posición respecto del Estrecho de Magallanes «es la que establecen el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984», en respuesta a la polémica generada con Chile por declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde.
A través de un comunicado oficial titulado «La posición argentina sobre el Estrecho de Magallanes y la cooperación con Chile en el Atlántico Sur y la Antártida», la Cancillería señaló que ambos instrumentos «rigen plenamente y son considerados definitivos por la República Argentina».
— Cancillería Argentina 🇦🇷 (@Cancilleria_Ar) August 25, 2026
La declaración se conoció luego de que el Gobierno chileno anunciara el envío de una nota de protesta a la Argentina por las expresiones de Valverde, quien había mencionado al Estrecho de Magallanes entre las zonas ligadas a la soberanía de la Argentina.
En el comunicado, la Cancillería argentina destacó que «la relevancia estratégica del extremo austral del continente es una perspectiva de Estado» y sostuvo que el país la mantiene públicamente «y en el marco de la defensa de sus derechos e intereses en relación con la Cuestión Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida».
Esos espacios, remarcó, tienen una «creciente centralidad por sus recursos naturales estratégicos, por su rol en las rutas marítimas y las cadenas globales de suministro».
Al mismo tiempo, el Gobierno argentino buscó poner en valor la relación bilateral y remarcó «el valor estratégico de la cooperación con Chile».
«Nuestros países se reconocen mutuamente sus derechos antárticos, coadministran zonas especialmente protegidas, sostienen desde hace más de veinticinco años la Patrulla Antártica Naval Combinada y presentan de manera conjunta la propuesta de Área Marina Protegida en la Península Antártica Occidental y el Arco de Scotia meridional», sostuvo la Cancillería.
En ese sentido, el Gobierno argentino reafirmó «su compromiso con la relación bilateral con Chile y con el tratamiento de todas las cuestiones de interés común por los canales institucionales establecidos entre ambos Gobiernos».
La reacción argentina se produjo después de que el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, afirmara que la soberanía de su país sobre la totalidad del Estrecho de Magallanes «es indiscutible» y se encuentra fundada en los tratados de 1881 y 1984 suscriptos por ambos países.
El ministro de Exteriores de Chile había realizado además «un severo llamado» a las autoridades de otros países a ser responsables con sus declaraciones y había remarcado: «El Estrecho de Magallanes es indiscutiblemente chileno».
Las declaraciones de Valverde habían generado críticas de parlamentarios chilenos y motivaron al Gobierno de ese país a anticipar el envío de una nota formal de protesta.
En tanto, el ministro del Interior de Chile, Claudio Alvarado, también había cuestionado los dichos del jefe militar argentino y sostuvo que «el Estrecho de Magallanes en su totalidad es indiscutiblemente chileno».
La Cancillería argentina, sin embargo, evitó profundizar la controversia y centró su respuesta en ratificar el marco jurídico bilateral vigente y destacar los ámbitos de cooperación entre ambos países en el extremo sur del continente.
