27/08/2026

Científicos de la UNLP crearon un mapa mundial de saltamontes, langostas y grillos

Ciencia, Tecnología & Sociedad

Científicos de la UNLP crearon un mapa mundial de saltamontes, langostas y grillos

El trabajo de los investigadores de la UNLP reunió más de 832.000 registros y permitió detectar zonas de gran diversidad y vacíos de información.

Investigadores de la UNLP y el Conicet La Plata elaboraron un mapa global de la distribución de los ortópteros, el grupo que reúne a saltamontes, langostas y grillos. El estudio incluyó más de 832.000 registros georreferenciados y permitió identificar regiones de gran riqueza de especies, pero también importantes vacíos de información.

Un equipo internacional de investigadores, encabezado por especialistas del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (Cepave) y con participación de profesionales del Museo de La Plata, logró reconstruir la distribución mundial de los ortópteros.

El trabajo combinó información proveniente de distintas bases de datos con herramientas bioinformáticas, modelos de distribución de especies y variables ambientales. Los resultados fueron publicados recientemente en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Los ortópteros constituyen uno de los grupos de insectos más conocidos y reúnen, entre otros, a los saltamontes, las langostas, los grillos y los tetigónidos, también conocidos como esperanzas. Estos animales cumplen funciones importantes dentro de los ecosistemas, aunque su diversidad continúa estando subrepresentada en las evaluaciones globales de biodiversidad.

El mapa de los ortópteros y las zonas con mayor diversidad
El proyecto tuvo su origen en el Orthoptera Species File (OSF), una base abierta que reúne información taxonómica y registros de estos insectos a escala mundial. La iniciativa es encabezada por María Marta Cigliano, investigadora del Conicet en el Cepave. A partir de esa información y de datos procedentes de otras bases internacionales, el equipo reunió inicialmente casi 2 millones de registros. Luego de un proceso de organización, evaluación, depuración y limpieza, quedaron más de 832.000 registros precisos y georreferenciados.

“Esto amplió casi en un 1.000% la cantidad de información disponible en OSF, ya que al comienzo de la investigación se contaba con alrededor de 90 mil registros, lo que implica un significativo incremento del conocimiento sobre la distribución espacial del orden a nivel mundial”, explicó Cigliano, una de las autoras del trabajo. El análisis permitió detectar regiones con una extraordinaria riqueza de especies y altos niveles de endemismo, especialmente en zonas tropicales y subtropicales de Asia, América del Sur y África.

Sin embargo, los investigadores también encontraron un fuerte sesgo en los lugares donde se realizaron los muestreos. La mayoría de los registros disponibles corresponde al hemisferio Norte, mientras que algunas de las regiones que podrían concentrar una mayor biodiversidad presentan importantes vacíos de información. “Nos dimos cuenta de que en las zonas con mayor riqueza es donde menos muestreos había; se estaba subestimando mucho”, señaló María Celeste Scattolini, investigadora del Conicet en el Cepave y primera autora del estudio.

Al cruzar los registros con información ambiental, los especialistas también pudieron establecer diferencias entre los dos grandes subórdenes de ortópteros. Ensifera, que incluye a los grillos y los tetigónidos, presenta su mayor diversidad cerca del Ecuador, principalmente en bosques tropicales húmedos, aunque también registra una elevada riqueza y endemismo en regiones mediterráneas.

Caelifera, que agrupa a langostas y saltamontes, tiene rangos geográficos más amplios y alcanza sus mayores niveles de diversidad cerca de los trópicos, especialmente en pastizales y ambientes áridos. “Estos patrones contrastantes demuestran que ambos linajes responden a dinámicas ecológicas y evolutivas distintas”, destacaron las especialistas.

Vacíos de información y una alerta para la conservación
Los investigadores advirtieron que las zonas con menor cantidad de registros podrían esconder una diversidad mucho mayor a la conocida. En algunas regiones, los modelos permiten estimar que podría haber hasta 40 especies de ortópteros más de las que actualmente figuran registradas.

“Ese vacío de información, que puede esconder especies aún no descriptas, sumado al fuerte impacto de la actividad humana, ya sea por la deforestación o por el avance de la agricultura, y las variaciones ambientales por el cambio climático que provocan la pérdida de hábitat, representan una seria amenaza”, explicó Cigliano.

El relevamiento permitió identificar regiones donde podrían existir especies aún no descriptas y que requieren nuevos estudios
En ese escenario, el estudio no se limita a describir dónde están estos insectos, sino que también busca aportar herramientas concretas para su protección. Los investigadores elaboraron mapas de emergencia para la conservación, destinados a identificar los lugares donde debería priorizarse el trabajo de campo y la toma de decisiones.

La información permitirá orientar futuras campañas de muestreo hacia regiones donde existe una alta probabilidad de encontrar especies todavía poco estudiadas o incluso no descriptas. Al mismo tiempo, puede contribuir a establecer prioridades para proteger ambientes amenazados por la transformación del territorio y el cambio climático.

El conjunto de datos generado durante la investigación quedó disponible en una base de acceso abierto, con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre la distribución mundial de los ortópteros y facilitar nuevas investigaciones sobre su biodiversidad y conservación. 0221.com

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