Las lagunas Palcacocha, Gangrajanca y Upiscocha son vigiladas en tiempo real ante posibles desbordes y movimientos de montaña.
Perú reforzó la vigilancia de tres lagunas glaciares consideradas de alto riesgo para anticipar aluviones, desbordes y avalanchas en zonas de montaña, tras el reciente desastre ocurrido en la frontera de Nepal y China, que dejó un saldo de más 1.357 muertos y más de 5.300 desaparecidos, según cifras actualizadas a este martes.
El monitoreo se realiza en tiempo real en Palcacocha, en Áncash; Gangrajanca, en Huánuco; y Upiscocha, en Cusco, como parte de las medidas destinadas a reducir el impacto de posibles desastres naturales.
La información fue difundida el lunes por el Instituto Geofísico del Perú (IGP). El organismo explicó que los tres cuerpos de agua poseen actualmente un sistema de monitoreo implementado por el del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM). En todo el país fueron identificadas 58 lagunas que se encuentran bajo la categoría de alto riesgo.
La tarea de vigilancia se concentra en el Centro Nacional de Monitoreo de Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Cenmgen), desde donde se recopilan datos que permiten advertir sobre cambios que puedan derivar en fenómenos peligrosos y brindar información a los gobiernos regionales y a los organismos responsables de actuar ante una emergencia.
El particular sistema utilizado en Perú
Además del seguimiento de las lagunas, el Instituto Geofísico del Perú puso en funcionamiento el Sistema de Monitoreo de Flujos para la Generación de Alertas (MOFLU-IGP). La herramienta fue instalada en cinco quebradas consideradas prioritarias dentro de Áncash: Cojup, Llaca, Mancos, Tinco y Llanganuco.
El objetivo es detectar rápidamente movimientos de tierra y agua, entre ellos deslizamientos y aluviones. Con esos datos se busca mejorar la capacidad de respuesta y generar alertas tempranas que permitan resguardar a las personas que viven en zonas potencialmente afectadas.
El antecedente que marcó a la región de Áncash
La región de Áncash es muy popular debido a la presencia de la Cordillera Blanca, uno de los principales destinos del país para quienes practican montañismo. Cuenta con una cadena de montañas nevadas y lagunas de origen glaciar, pero también fue escenario de derrumbes en los últimos meses con varias víctimas.
La historia de Áncash también está atravesada por uno de los mayores desastres naturales registrados en Perú. En 1970, un terremoto de magnitud 7,9 provocó el derrumbe de una parte de la montaña Huascarán. El alud posterior avanzó sobre el distrito de Yungay y causó miles de muertos.
Según informó el IGP, el sistema MOFLU-IGP será inaugurado oficialmente en octubre, en un trabajo conjunto con el Gobierno Regional de Áncash. La iniciativa apunta a ampliar los recursos científicos y tecnológicos disponibles para controlar los peligros asociados a las zonas montañosas.
La tragedia de Nepal
La decisión de fortalecer estos mecanismos de prevención se conoce a días de la tragedia de Nepal, ocurrida el 26 de agosto, cuando un deslave seguido de una riada dejó un saldo de 1.356 personas muertas y cerca de 5.000 desaparecidas.
Según informaron las autoridades nepalesas, entre quienes permanecen desaparecidos se encuentran 587 extranjeros. Minutouno
