20/09/2026

Menos nubes, más sol: por qué la radiación UV creció hasta un 20% en Europa en tres décadas El panorama en el hemisferio norte fue diferente al del sur. El ozono total en 2025 estuvo por debajo del promedio en una gran región que abarca desde Groenlandia y Europa hasta Asia Central, el norte de Japón y la Península de Kamchatka. La causa: un vórtice polar ártico intenso durante enero y febrero que redujo el transporte de ozono hacia las latitudes altas y generó destrucción química significativa, con valores muy bajos sobre Eurasia en febrero y marzo. Este descenso no implica que la capa de ozono esté en retroceso global: las variaciones interanuales son normales y responden principalmente a condiciones meteorológicas. Sin embargo, el aumento de la radiación UV en superficie es una señal de alarma independiente. Desde mediados de la década de 1990, la radiación UV aumentó de forma significativa en toda Europa. En algunas estaciones de monitoreo, la dosis anual subió hasta un 20% desde 1995, un incremento que supera al registrado durante la mayor disminución del ozono entre 1975 y 1990. PUBLICIDAD La causa principal no es el agujero de ozono, sino la reducción de la cobertura nubosa y el consiguiente aumento de las horas de sol, responsable del 80% del cambio. El 20% restante se debe a la disminución de aerosoles en la atmósfera, que son partículas microscópicas sólidas o líquidas suspendidas en el aire, como polvo, humo o contaminación industrial, que bloquean parte de la radiación solar antes de llegar al suelo. El sol brillante y deslumbrante ocupa el centro de un cielo azul claro, completamente despejado y sin nubes, con un ligero destello de lente. La radiación UV en Europa aumentó hasta un 20% desde 1995 por la menor cobertura nubosa y la reducción de aerosoles en la atmósfera. (Imagen Ilustrativa Infobae) Las consecuencias son directas: más días con índice UV alto implican mayor riesgo de cáncer de piel y otras enfermedades. Según un estudio citado en el boletín, la carga mundial de cáncer de piel inducido por UV creció de forma significativa entre 1990 y 2021, con incrementos especialmente rápidos en regiones con un índice de desarrollo socioeconómico medio. PUBLICIDAD La Enmienda de Kigali cumple diez años con 174 países comprometidos a reducir los gases que aceleran el calentamiento global La Enmienda de Kigali, adoptada en 2016 como extensión del Protocolo de Montreal, apunta a reducir gradualmente el uso de los hidrofluorocarbonos (HFC): gases de efecto invernadero muy potentes presentes en heladeras, aires acondicionados y espumas aislantes. Aunque no destruyen la capa de ozono, algunos HFC atrapan miles de veces más calor que el dióxido de carbono. Según Sophia Mylona, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), si la enmienda se implementa por completo podría evitar hasta 0,5 °C de calentamiento global para 2100. A diez años de su adopción, la enmienda cuenta con la ratificación de 174 de los 198 países parte del Protocolo de Montreal. Los países desarrollados iniciaron la reducción de HFC en 2019, mientras que la mayoría de los países en desarrollo lo hará de forma progresiva durante la próxima década. Mylona destaca en el boletín que el monitoreo atmosférico independiente es clave para verificar que los compromisos se cumplan: en 2018, mediciones atmosféricas detectaron emisiones inesperadas de CFC-11, un gas prohibido, lo que derivó en acciones regulatorias concretas por parte de las autoridades nacionales.

La Provincia

Menos nubes, más sol: por qué la radiación UV creció hasta un 20% en Europa en tres décadas El panorama en el hemisferio norte fue diferente al del sur. El ozono total en 2025 estuvo por debajo del promedio en una gran región que abarca desde Groenlandia y Europa hasta Asia Central, el norte de Japón y la Península de Kamchatka. La causa: un vórtice polar ártico intenso durante enero y febrero que redujo el transporte de ozono hacia las latitudes altas y generó destrucción química significativa, con valores muy bajos sobre Eurasia en febrero y marzo. Este descenso no implica que la capa de ozono esté en retroceso global: las variaciones interanuales son normales y responden principalmente a condiciones meteorológicas. Sin embargo, el aumento de la radiación UV en superficie es una señal de alarma independiente. Desde mediados de la década de 1990, la radiación UV aumentó de forma significativa en toda Europa. En algunas estaciones de monitoreo, la dosis anual subió hasta un 20% desde 1995, un incremento que supera al registrado durante la mayor disminución del ozono entre 1975 y 1990. PUBLICIDAD La causa principal no es el agujero de ozono, sino la reducción de la cobertura nubosa y el consiguiente aumento de las horas de sol, responsable del 80% del cambio. El 20% restante se debe a la disminución de aerosoles en la atmósfera, que son partículas microscópicas sólidas o líquidas suspendidas en el aire, como polvo, humo o contaminación industrial, que bloquean parte de la radiación solar antes de llegar al suelo. El sol brillante y deslumbrante ocupa el centro de un cielo azul claro, completamente despejado y sin nubes, con un ligero destello de lente. La radiación UV en Europa aumentó hasta un 20% desde 1995 por la menor cobertura nubosa y la reducción de aerosoles en la atmósfera. (Imagen Ilustrativa Infobae) Las consecuencias son directas: más días con índice UV alto implican mayor riesgo de cáncer de piel y otras enfermedades. Según un estudio citado en el boletín, la carga mundial de cáncer de piel inducido por UV creció de forma significativa entre 1990 y 2021, con incrementos especialmente rápidos en regiones con un índice de desarrollo socioeconómico medio. PUBLICIDAD La Enmienda de Kigali cumple diez años con 174 países comprometidos a reducir los gases que aceleran el calentamiento global La Enmienda de Kigali, adoptada en 2016 como extensión del Protocolo de Montreal, apunta a reducir gradualmente el uso de los hidrofluorocarbonos (HFC): gases de efecto invernadero muy potentes presentes en heladeras, aires acondicionados y espumas aislantes. Aunque no destruyen la capa de ozono, algunos HFC atrapan miles de veces más calor que el dióxido de carbono. Según Sophia Mylona, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), si la enmienda se implementa por completo podría evitar hasta 0,5 °C de calentamiento global para 2100. A diez años de su adopción, la enmienda cuenta con la ratificación de 174 de los 198 países parte del Protocolo de Montreal. Los países desarrollados iniciaron la reducción de HFC en 2019, mientras que la mayoría de los países en desarrollo lo hará de forma progresiva durante la próxima década. Mylona destaca en el boletín que el monitoreo atmosférico independiente es clave para verificar que los compromisos se cumplan: en 2018, mediciones atmosféricas detectaron emisiones inesperadas de CFC-11, un gas prohibido, lo que derivó en acciones regulatorias concretas por parte de las autoridades nacionales.

El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense encabezó la apertura de la 5° Feria Nacional y 10° Feria Provincial de Semillas Nativas y Criollas “Sembrando Esperanza”, que se realizó en el Parque Pereyra Iraola junto al 4° Festival de la Biodiversidad. Destacó el trabajo de productores, organizaciones, universidades y organismos públicos para conservar, multiplicar e intercambiar semillas y conocimientos.

El ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, encabezó este sábado la apertura de la 5° Feria Nacional y 10° Feria Provincial de Semillas Nativas y Criollas “Sembrando Esperanza”, que se realizó en la Casona Santa Rosa del Parque Pereyra Iraola, en Berazategui, junto al 4° Festival de la Biodiversidad.

Durante la apertura, aseguró: “La semilla es imprescindible a la hora de producir, por eso es importante que los productores puedan disponer de alternativas en materia de semillas para que no se vean coercionados por monopolios”.

El encuentro reunió a productores y productoras, organizaciones de la agricultura familiar, campesina e indígena, universidades, organismos públicos, investigadores y visitantes en torno al intercambio de semillas, plantines, alimentos, conocimientos y experiencias vinculadas con la conservación de la biodiversidad y la producción agroecológica.

Javier Rodríguez destacó el sentido productivo y político de la Feria y señaló que las semillas no constituyen solamente un insumo, sino también una capacidad que define las posibilidades de producir. “Cuando hablamos de las semillas criollas es un acervo cultural de generaciones de productores y productoras, es también conocimiento científico tecnológico y en ese sentido constituye una pieza fundamental en la soberanía tecnológica y por lo tanto la soberanía productiva”, sostuvo.

En ese sentido, el ministro explicó que disponer de semillas permite que los productores puedan elegir y contar con alternativas propias para desarrollar sus producciones. “La semilla es la oportunidad y la única oportunidad que tienen los productores de producir. Por eso para nosotros cumple un rol tan fundamental cuando hablamos del conjunto de la producción agropecuaria y cuando hablamos de la producción de alimentos”, afirmó.

La Feria Provincial de Semillas se realiza desde 2007 y, a lo largo de sus distintas ediciones, se consolidó como un espacio de encuentro entre organizaciones, productores, instituciones educativas, organismos públicos y el sistema científico-tecnológico. Desde 2025, además, la iniciativa se desarrolla junto al Festival de la Biodiversidad.

El caso del tomate platense

Uno de los ejemplos destacados por Javier Rodríguez durante la apertura fue el del tomate platense, una variedad criolla que fue conservada durante años por productores y organizaciones y que posteriormente fue recuperada y registrada.

“Fueron los productores los que lo mantuvieron en conjunto con algunas organizaciones y entidades del Estado y los que permitieron que persistieran esas semillas de tomate platense, de ese tomate criollo”, explicó Javier Rodríguez.

El ministro destacó que, a partir del trabajo desarrollado por el Ministerio de Desarrollo Agrario, hace tres años el tomate platense fue inscripto como tomate criollo con nueve poblaciones. “¿Qué significa que sea una semilla criolla? Significa que está a disposición de todos los productores. Que esa semilla, claro, que se le reconoce el lugar que han tenido los productores y que fundamentalmente se pone a disposición”, señaló.

Actualmente, distintos grupos de productores y el propio Ministerio trabajan en la reproducción y multiplicación de estas semillas para ponerlas a disposición de quienes quieran producirlas.

Javier Rodríguez también señaló que el objetivo es ampliar esta política hacia otras variedades. “Desde el Ministerio siempre planteamos seguir avanzando. Hoy estamos trabajando mucho para que en Gorina tengamos también la posibilidad de la producción y la multiplicación de otras semillas”, afirmó.

Investigación y desarrollo para producir semillas bonaerenses

La política de semillas forma parte de una estrategia más amplia del Ministerio de Desarrollo Agrario vinculada con la investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico aplicado a la producción.

A través de la Red de Chacras Experimentales, el Ministerio cuenta actualmente con 16 unidades de investigación y extensión, luego de la creación de tres nuevas Chacras durante la actual gestión en Rauch, El Pato y Rojas. El sistema articula investigación aplicada, experimentación, extensión rural y capacitación con productores, universidades y organismos científico-tecnológicos.

En este marco, el Programa de Mejoramiento Genético Vegetal, creado mediante la Resolución 180/2021, desarrolla variedades adaptadas a las distintas regiones y sistemas productivos bonaerenses.

Entre sus resultados se encuentran cinco variedades de trigo registradas en INASE, dos variedades de avena y una de lotus, además de trabajos de mejoramiento y multiplicación de variedades de tomate, maíz y otras especies.

“Seguimos, por supuesto, produciendo a partir de los desarrollos tecnológicos semillas de trigo, semillas de trigo candeal, semillas de avena, semillas de lotus, para generar la posibilidad y para permitirle a los productores que tengan esta oportunidad de producir”, destacó Javier Rodríguez.

En esa línea, Javier Rodríguez planteó como próximo desafío avanzar en la generación de “semillas bonaerenses”, como parte de una política orientada a fortalecer las capacidades públicas de investigación, desarrollo y producción.

Una feria para defender la biodiversidad

Durante la jornada también se desarrolló el 4° Festival de la Biodiversidad, con actividades de divulgación, talleres, recorridas y propuestas para distintas edades.

Javier Rodríguez vinculó ambas iniciativas y remarcó que la conservación de las semillas forma parte de una mirada más amplia sobre la producción y el territorio. “Claro que es una fiesta, claro que festejamos la producción, claro que festejamos la semilla, pero también reivindicamos la importancia del rol de las semillas nativas y criollas”, expresó.ç

La programación incluyó el intercambio de semillas, un panel sobre producción y conservación de semillas locales, talleres, reconocimiento a actores que participan de la recuperación y preservación de semillas, entrega de Certificados Agroecológicos a productores del Parque Pereyra Iraola, feria de productos de la agricultura familiar y actividades vinculadas con la biodiversidad.

Hacia el cierre de su intervención, Javier Rodríguez destacó el valor histórico y cultural de las semillas y su relación con las generaciones futuras. “La semilla es también cultura, la semilla es historia y, como se dijo acá también, la semilla es futuro”, sostuvo.

Y concluyó: “Nosotros queremos, por supuesto, que esa oportunidad de futuro esté efectivamente a disposición para todos los productores, para que podamos seguir teniendo una producción con productores. Creo que ese tiene que ser, sin ninguna duda, el lema de esta décima edición”.

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