Entrada la noche de este miércoles, Agostina Páez -la abogada que fue detenida en Brasil por realizar gestos racistas- llegó al país en un vuelo que aterrizó en Aeroparque. Abordada por la prensa, la joven comenzó diciendo: «Me he sentido muy desamparada, he estado muy triste, le he pasado mal. La verdad que han sido meses muy duros para mí y todavía no puedo creer que estoy aquí».
Y añadió, con alivio: «No estaba tranquila en ningún momento porque hasta el último minuto no sabía si algo iba a pasar, si algo se iba a revocar, si algo iba a volver atrás y no iba a poder volver a Argentina, pero por suerte estoy aquí».
Tras arribar a la Argentina, la letrada aseguró sentir «mucha emoción» por volver a su país, especialmente por su «seguridad». En torno a si hará trabajo comunitario luego de los gestos racistas, respondió: «Por ahora eso no está resuelto, pero yo por mi parte sí voy a hacerlo voluntariamente».
«Me cae bien la gente de Brasil, pero he tenido una situación fea. No significa que ellos sean malos. Sé que pasan muchas cosas malas en Brasil. A los argentinos sí nos tratan mal, eso sí es cierto. Pero bueno, hay que tener cuidado, yo he reaccionado mal», reconoció.
En relación a quienes la acusaron, dijo: «Yo les he pedido perdón a todos, a pesar de que los que estaban adentro del barrio, hay un montón de denuncias falsas, igual les he pedido perdón. Y una de las personas que acepta mis disculpas es quien después dice que está pagando esa fianza y va a quedar impune. Y no es así».
Seguidamente, aseguró sentir «terror» de ir a prisión en el país vecino: «Imagínense que tenía una condena de 15 años. Pedían que se me condene por 15 años. Tenía terror. Y no solo era el terror de ir a la cárcel, sino el terror de salir a la calle», afirmó, aclarando también que la condena era «social». Minutouno
