El Comando Central (CENTCOM) de Estados Unidos anunció hoy sábado que una fuerza operativa de 3.500 infantes de marina y marineros llegó a Medio Oriente el viernes.
«Marineros e infantes de marina estadounidenses a bordo del USS Tripoli (LHA 7) llegaron al área de responsabilidad del Comando Central de Estados Unidos el 27 de marzo», aseveró el CENTCOM en una breve publicación en la plataforma de redes sociales X.
El buque de asalto anfibio de clase América sirve como buque insignia del Grupo de Alerta Anfibio Tripoli / 31ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina, integrada por unos 3.500 marineros e infantes de marina, además de aeronaves de transporte y de combate, así como activos de asalto anfibio y tácticos, indicó el CENTCOM en la publicación.
La llegada es parte de un despliegue militar estadounidense más amplio vinculado a la guerra en curso con Irán, con fuerzas anfibias capaces de realizar tanto ataques desde el mar como operaciones terrestres, informó hoy el portal de noticias en línea ynetnews.com, y añadió que tales unidades se utilizan típicamente para despliegues rápidos, incluyendo el aseguramiento de ubicaciones estratégicas, evacuaciones o posibles asaltos a objetivos costeros.
The Wall Street Journal (WSJ) informó el jueves que el Pentágono estaba considerando el despliegue de hasta 10.000 soldados de infantería adicionales en Medio Oriente para brindar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, más opciones militares más allá de la diplomacia.
La fuerza, que probablemente incluya infantería y vehículos blindados, se sumaría a los aproximadamente 5.000 infantes de marina y miles de paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada que ya han sido enviados a la región, indicó el informe, citando a funcionarios del Departamento de Defensa.
No quedó claro exactamente dónde se desplegarían las fuerzas en Medio Oriente, pero se espera que se encuentren a una distancia de ataque de Irán y su isla de Kharg, un centro crucial de exportación de petróleo, añade el informe del WSJ.
La escalada militar entre Estados Unidos e Irán mantiene en alerta al mercado energético mundial, con consecuencias directas para República Dominicana. La isla de Kharg, señalada como posible objetivo estratégico, canaliza una porción significativa del petróleo iraní que circula por los mercados globales; cualquier interrupción en esa ruta elevaría los precios internacionales del crudo y arrastraría consigo las tarifas eléctricas y el costo del combustible en las bombas dominicanas, donde la población ya carga con una factura energética que consume una parte desproporcionada del ingreso familiar.
Para la comunidad dominicana en Nueva York, Boston, Providence y Miami, el despliegue de marines en Medio Oriente no es un titular lejano: miles de dominicanoamericanos sirven en las Fuerzas Armadas estadounidenses y cualquier ampliación del conflicto con Irán aumenta la probabilidad de que familiares sean movilizados a zonas de combate. A eso se suma la presión económica indirecta: un repunte sostenido del petróleo encarece el costo de vida en las ciudades donde reside la diáspora y reduce el margen disponible para las remesas que sostienen hogares en la isla. (Xinhua)
