La abogada argentina Agostina Páez, que se encuentra detenida en Brasil desde enero de este año acusada de racismo, quedó a un paso de ir a juicio por la causa debido a que la fiscalía de Río de Janeiro no aceptó los planteos de la defensa.
Fuentes policiales confirmaron que la causa contra Páez seguirá centrada en los gestos discriminatorios que la abogada de 29 años realizó en la mañana del 14 de enero a la salida de un bar de Copacabana, ciudad de Río de Janeiro.
Aunque Páez aseguró que sus gestos fueron en respuesta a otros de índole sexual realizados por el empleado de un bar donde habían estado con su amiga la noche anterior, la fiscalía centró su acusación de «injuria racial» en la actitud de ella.
La abogada santiagueña se encuentra retenida en Río de Janeiro, monitoreada con una tobillera electrónica y rodeada de personal de las fuerzas de seguridad, con el miedo constante no sólo por las amenazas que recibe online sino también por la actitud de algunos miembros del equipo encargado de custodiarla.
Mariano Páez, el padre de la abogada, explicó que su defensa presentó un hábeas corpus de 50 páginas en el que se incluyeron horarios, acciones y hasta la ubicación de cámaras de seguridad de la zona que podrían sustentar su relato.
El objetivo de la defensa de Páez en Brasil era cuestionar el proceso legal contra Páez y reclamar garantías legales, pero la fiscalía de Río de Janeiro -y la Policía local- se centraron en el video viral del episodio, que le valió la imputación de «injuria racial», un delito que en Brasil tiene una pena de 2 a 5 años de prisión.
Pero la justicia carioca lo rechazó.
«No entiendo por qué lo han hecho con mi imagen, podrían haberlo hecho de otra forma. Eso es también una situación muy humillante para mí», sentenció Páez hace unas semanas en una entrevista con TN en la que se refirió al spot de la Policía Civil de Río de Janeiro donde se hace especial énfasis en el episodio que protagonizó.
