La UIA expresó su preocupación por el fin de la planta de FATE. Denunció dumping y reveló que el sector ya perdió casi 65.000 puestos de trabajo.
La Unión Industrial Argentina (UIA) emitió un duro comunicado este miércoles tras confirmarse el cese definitivo de operaciones de Fate. La entidad fabril expresó su «gran preocupación» ante la noticia y advirtió sobre las consecuencias devastadoras de la falta de políticas de defensa comercial.
Para la UIA, la caída de este gigante de los neumáticos representa un golpe al corazón productivo nacional. «Detrás del cierre de una fábrica hay trabajadores, familias, proveedores, transportistas, pymes vinculadas y comunidades enteras que dependen de ese núcleo productivo», señalaron, remarcando que «cada planta industrial que se apaga implica la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y entramados productivos que tardan décadas en construirse».
Más allá de Fate: 65.000 empleos menos
La central fabril enfatizó que el caso de Fate no es un hecho fortuito, sino el síntoma de una crisis mayor. «El cierre de Fate no puede analizarse como un episodio aislado, sino como parte de un fenómeno integral donde sectores industriales enteros enfrentan situaciones de competencia internacional fuertemente distorsionada».
En este sentido, revelaron una cifra alarmante sobre la destrucción de puestos de trabajo: «A noviembre de 2025 (último dato), la industria lleva perdidos casi 65 mil trabajadores (-5,4%) en los últimos dos años».
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Críticas a la apertura indiscriminada y el «dumping» asiático
El comunicado apunta directamente a las condiciones desiguales de mercado, haciendo foco en la competencia desleal. «La industria del neumático es uno de los casos más evidentes de sobrecapacidad global y prácticas comerciales desleales, especialmente provenientes de Asia».
La UIA fue categórica respecto a la política comercial vigente: «Cuando esas condiciones no existen, la apertura sin convergencia competitiva termina destruyendo capacidades productivas, empleo y conocimiento acumulado durante décadas».
El pedido de «cancha equilibrada»
Finalmente, los industriales reclamaron «igualdad de condiciones para competir», exigiendo un «esquema impositivo razonable, financiamiento accesible, infraestructura eficiente y un marco laboral moderno».
Si bien reconocieron el desafío de «ofrecer a los consumidores precios y calidades internacionales», aclararon que para lograrlo es necesario un entorno macroeconómico que «acompañe la transformación, para que producir en la Argentina sea tan competitivo como en cualquier otro país». Minutouno
