Lo afirmó el ministro Javier Rodríguez al encabezar la apertura de Tecnobio 360, donde destacó el rol de la innovación productiva y cuestionó el cierre de agencias y el ajuste en el organismo nacional.
El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, encabezó este miércoles la apertura de la quinta edición de Tecnobio en la Escuela Agraria Ramón Santamarina de Tandil. En esta oportunidad, el encuentro se desarrolló bajo el formato “TECNOBIO 360”, al integrarse con la III Jornada de AgTech, consolidándose como un espacio clave para la innovación tecnológica aplicada al agro.
De la apertura participaron también el titular de la Asociación de Aplicadores de Tandil, Fabio Knell; el director regional de INTA Buenos Aires Sur, Horacio Berger; la rectora de la UNMdP, Mónica Biasone; y el rector de la UNICEN, Marcelo Aba.
Javier Rodríguez cuestionó con dureza las políticas del Gobierno Nacional en materia de ciencia y tecnología. “Mientras desde la Provincia impulsamos la innovación, la producción y el desarrollo tecnológico, el Gobierno Nacional avanza en un proceso de desguace que pone en riesgo capacidades estratégicas del Estado”, afirmó.
En ese sentido, el ministro advirtió sobre el contexto actual del sistema científico: “No hay futuro posible sin más ciencia y tecnología. Toda la evidencia sobre desarrollo lo demuestra: los países que buscan crecer necesitan más inversión, no menos”.
El evento reunió a productores, investigadores, estudiantes y empresas del sector, con la participación de expositores de maquinaria agrícola, servicios asociados y desarrollos en tecnología aplicada. A lo largo de la jornada se presentaron avances en AgTech, soluciones productivas sustentables y herramientas orientadas a mejorar la eficiencia del sector agropecuario.
Entre los ejes temáticos de Tecnobio se abordaron ganadería, bioproductos, uso de drones y distintas tecnologías aplicadas al agro. En ese marco, Javier Rodríguez reflexionó sobre el impacto de la innovación: “Hoy es difícil incluso imaginar cómo se va a producir dentro de 5 o 10 años. El ritmo del cambio tecnológico nos impone nuevas preguntas, y estos espacios permiten conocer de primera mano qué está pasando y qué desafíos tenemos por delante”.
Además, destacó el crecimiento de nuevas herramientas: “Hablamos sobre los drones y cómo en el último año duplicaron su productividad: más capacidad, más velocidad, más eficiencia. Eso da cuenta de la magnitud del cambio tecnológico que estamos atravesando”.
El ministro también puso el foco en el sentido social de la innovación: “Cada vez que aparece una nueva tecnología tenemos que preguntarnos cómo fortalece el arraigo, cómo genera trabajo y cómo mejora la calidad de vida en nuestras comunidades”.
En esa línea, subrayó el rol estratégico del conocimiento en la producción: “Detrás de la competitividad del sector agropecuario está la ciencia y la tecnología. No es algo que cae del cielo: requiere conocimiento, adaptación y entender la realidad concreta de cada territorio”.
Asimismo, remarcó la importancia del trabajo articulado: “Estamos convencidos de que el desarrollo tecnológico implica necesariamente una articulación entre el sector público y el sector privado”.
En el marco del encuentro, el Ministerio de Desarrollo Agrario llevó adelante la Mesa provincial de Drones de uso agrícola: avances técnicos y normativos; la charla “Avances en el uso de productos biológicos en cultivos intensivos y extensivos en el Sistema de Chacras Experimentales del MDA”; y el Curso para aplicadores orientado a la obtención del carnet de aplicador categoría B.
Entre las actividades, también se desarrolló el certamen de aplicadores “Aplicando ConCiencia”, una iniciativa que busca mejorar las prácticas en el uso de fitosanitarios y promover una mayor responsabilidad ambiental en el sector.
Javier Rodríguez también hizo referencia al reciente avance del Consejo Directivo del INTA en el cierre de Agencias de Extensión Rural en distintas provincias. Según advirtió, estas decisiones forman parte de un plan más amplio que incluye la reducción de la estructura del organismo, el recorte de líneas de trabajo y la posible venta de tierras experimentales.
“Estamos viendo cómo se desmantelan instituciones fundamentales para el desarrollo agropecuario. No es casual: detrás de estas decisiones del Gobierno de Milei hay una lógica de destrucción del patrimonio público, la ciencia y la tecnología para hacer meganegocios con las tierras del INTA.
Finalmente, el ministro valoró la consolidación del encuentro: “Este evento muestra una región que produce conocimiento, que desarrolla tecnología y que tiene la capacidad de mostrarlo. Y mostrarlo también es parte del desarrollo, porque es el primer paso para seguir creciendo”.
