Mario Grinman aseguró que el cierre de miles de empresas y la destrucción de empleos formales «es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal».
“Nosotros somos conscientes, es duro reconocerlo, que algunos vamos a quedar en el camino, pero ese es el precio, y ese es el precio que hay que pagar para que nuestros nietos, nuestros hijos, tengan una Argentina normal, un país que progrese, con futuro, yo creo que vale la pena”, aseguró, con la poco disimulada delicadeza de hacerlo con un poco creíble nosotros inclusivo, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, al analizar el más que complejo escenario económico que atraviesa la Argentina luego de dos años de políticas libertarias.
En apenas dos años de gestión de Milei y de su ministro de Economía, Luis Caputo, cerraron más de 22 mil empresas y se detruyeron más de 200 mil puestos de trabajo formales. «Es el precio que hay que pagar», justificó Grinman tras reunirse en Casa Rosada con el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Del encuentro, que se extendió por casi una hora y media participaron los integrantes del G6 (Grupo de los 6) y sirvió para abordar la realidad de cada uno de los sectores que integran el grupo.
En diálogo con Radio Mitre Grinman admitióque la situación económica no es sencilla para ninguna de las ramas representadas. “No es fácil, no se está atravesando un momento fácil, con señales interesantes en el crecimiento económico, pero también hay otras cuestiones un poquito duras para los distintos sectores, pero entendiendo que este es el camino y que estamos dispuestos a apoyarlo con todo el sacrificio que se necesita para salir adelante”.
En tanto Adorni les advirtió que no recibirán ninguna ayuda desde el Estado y les garantizó que el modelo económico del Gobierno no va a repetir lógicas de parches sectoriales. “Lo que él nos aseguró, que el modelo que está implementando este gobierno no va también, como ha sucedido con otros gobiernos que apuntan a sectores determinados. Hay un problema en un sector, va y soluciona ese problema, y después esa solución genera un problema en otro sector y vuelve a atacar. Eso es imposible hacerlo. Hay que buscarle la vuelta para que la Argentina entre en una estructura de bonanza”.
Tras justificar el ajuste Grinman se lamentó sobre la situación de su sector. “No la estoy pasando bien, porque el consumo ha caído, pero también tiene sus explicaciones. En su momento, en el año veintitrés, había anabólicos, que era el plan Platita. Entonces, todos sabíamos que eso era la isla de la fantasía, que no podía durar, pero todo eso dejó remesones”.
Grinman negó sin embargo que se esté atravesando un parate total y prefirió suavizar la compleja situación a la que describió con un más amable «amesetamiento». “Lo que hay es un amesetamiento, y veníamos con una inercia. El consumo volaba, porque la gente sabía que el dinero en el bolsillo le quemaba y había que salir rápidamente a desprenderse. Hoy eso no sucede, los precios están estables y, es cierto, el consumo ha mermado, pero las expectativas, de a poquito, sabemos que esto va a funcionar”, insistió Grinman.
Consultado por la cantidad de empresas afectadas, el titular de la CAC también intentó edulcorar, una vez más, la realidad. “No existen cifras exactas, porque ni siquiera los organismos lo pueden tener, porque muchas empresas cierran, no avisan que cierran, porque son chiquitas, atendidas por sus propios dueños. No hay despido de personal. Nosotros, el sector comercio, que sí medimos, entre las altas y bajas de personal, no hay caída, eso se mantiene estable, pero seguramente hay sectores que cierran. En la industria pueda haber, en la construcción también, que está mucho más afectada por la falta de obra pública, pero en el sector comercio, no, nosotros lo medimos y eso no se ve”. Minutouno
