La ciencia argentina logró un avance histórico en el campo de la salud oftalmológica. Un equipo de investigadores pertenecientes al CONICET y a la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNCPBA) desarrolló con éxito Retinar, una innovadora plataforma de teleoftalmología que busca revolucionar la prevención visual.
Esta herramienta utiliza tecnología de avanzada para detectar de forma temprana la retinopatía diabética, la principal causa de pérdida visual irreversible en personas adultas.
El proyecto fue liderado por José Ignacio Orlando desde el Instituto de Investigación en Plasmas Densos y sus Aplicaciones (PLADEMA). Tras más de una década de profundas investigaciones en el análisis de imágenes médicas, el equipo logró crear algoritmos capaces de identificar estudios con signos compatibles con retinopatía diabética que requieren derivación urgente.
El funcionamiento de esta plataforma se estructura en diferentes etapas clave para el sistema sanitario:
Personal de salud capacitado, no necesariamente oftalmólogos, captura las retinografías (imágenes del fondo de ojo) de los pacientes de forma no invasiva.
Antes de que las imágenes sean enviadas al especialista, la plataforma de Inteligencia Artificial analiza automáticamente la calidad de la foto.
Si la imagen es apta, la herramienta clasifica los estudios según el riesgo clínico de presentar retinopatía diabética referible.
Este filtro tecnológico permite priorizar automáticamente aquellos casos graves que requieren una evaluación más rápida por parte del médico.
Es importante destacar que, bajo este esquema de trabajo, la decisión clínica siempre continúa en manos del profesional especialista. Los oftalmólogos revisan las imágenes priorizadas por la IA, confirman o descartan los hallazgos señalados y elaboran el informe médico correspondiente.
El impacto real en los hospitales bonaerenses
El éxito de Retinar no se limitó únicamente al laboratorio del CONICET. Actualmente, la plataforma ya forma parte del esquema de atención de varios centros de salud, entre ellos el Hospital Julieta Lanteri de Tandil, el Hospital El Cruce en Florencio Varela y el Hospital José Irurzun de Necochea.
Los resultados preliminares son sumamente prometedores: tan solo en la ciudad de Tandil ya fueron evaluados 269 pacientes, de los cuales el 25,7% presentó signos compatibles con riesgo de desarrollar complicaciones visuales que requerían evaluación prioritaria. De cara al futuro, el equipo continúa trabajando en nuevas líneas científicas para lograr incorporar nuevas enfermedades a la plataforma y ampliar de manera definitiva sus capacidades diagnósticas.
