12/06/2026

Cuáles son los síntomas de un ACV y cómo reconocerlo a tiempo

Salud

Cuáles son los síntomas de un ACV y cómo reconocerlo a tiempo

Se estima que más de 50.000 argentinos sufren un accidente cardiovascular cada año. La neuróloga Virginia Pujol detalló en Infobae en Vivo a las Nueve cómo identificar y actuar ante las primeras señales

En una entrevista en Infobae a las Nueve, la médica neuróloga Virginia Pujol, jefa del Servicio de Neurología Vascular de FLENI, explicó cómo prevenir el accidente cerebrovascular (ACV), una de las principales causas de mortalidad y discapacidad en adultos.

Durante el diálogo con el equipo de Infobae a las Nueve, integrado por Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet, Pujol subrayó la importancia de actuar sin demora ante los primeros síntomas.

“Lamentablemente el ACVC nos da síntomas que anteceden. Ocurre de un momento a otro. Entonces, lo importante es reconocer esos síntomas que ocurren para actuar rápido”, sostuvo.

Pujol enumeró los síntomas básicos a los que hay que prestar atención: “Falta de fuerza en la cara, brazo o pierna; problemas para hablar, que no pueda hablar; problemas para ver, perder la visión de un ojo o de un lateral; problemas para coordinar y dolor fuerte de cabeza. Recordar eso”.

También recomendó procedimientos simples para detectar de inmediato una alteración. “Si estamos con una persona y empieza a tener un síntoma, decirle ‘Sonreí’ y ver si de un lado de la sonrisa no lo puede hacer. O levantar los brazos, ver que no lo puede hacer. Preguntarle ‘¿Estás viendo bien?’”, explicó.

La neuróloga aclaró que no es necesario que se presenten todos los signos al mismo tiempo para activar la alerta. “Con uno solo de esos síntomas nos tiene que disparar el alerta. La sonrisa, los brazos, ver y hablar. Y con eso ya activar ese tema de emergencias”, indicó.

Y agregó: “Llamar y decir: ‘Puedo estar teniendo un ACV’. Y esto pasa a ser una urgencia, un código rojo”.

Pujol insistió en que, ante la sospecha, es fundamental llamar a los servicios de emergencia: “Al SAME, al 107 o al 911, depende de donde estemos. Si sabés el número de tu obra social o prepaga, también. A veces el SAME es lo más fácil que uno recuerda”.

Por qué cada minuto cuenta en el tratamiento del ACV
La neuróloga explicó el mecanismo detrás del ACV: “Hay dos tipos de ACV. El más frecuente es que se ocluya una arteria, o sea, que un trombo vaya y tape una arteria del cerebro. El otro es que esa arteria se rompa y haga una hemorragia. En cualquiera de los dos casos, deja de llegar sangre correctamente al cerebro”.

En ese sentido, remarcó la dinámica del daño neurológico: “Las neuronas empiezan a fallar y a morirse. Esto pasa minuto a minuto, millones de neuronas cada minuto”.

Según Pujol, el tiempo de llegada al hospital es decisivo. “En las guardias, si llegan rápido, nosotros podemos dar medicación que desobstruye esas arterias, que la destapa. Te salva la vida, te da más posibilidades de sobrevivir sin secuelas”, afirmó.

Detalló el límite temporal para la intervención: “Cuatro coma cinco horas. Mientras antes, mejor. Se calcula que el 30 % de los pacientes podrían acceder a este tratamiento, si llegasen a tiempo, porque ese es el gran problema, llegar a tiempo”.

Pujol insistió en la consulta médica ante cualquier duda: “Si vos tenés dudas de que algo que nunca te pasó te está pasando, consultá. No tenés que perder esa oportunidad”.

Factores de riesgo y prevención: cómo prevenir el ACV
Pujol advirtió que “el 80 por ciento del riesgo de tener un ACV está asociado a factores de riesgo”.

Señaló como principal a la hipertensión y enumeró otros: fumar, diabetes, colesterol alto, sedentarismo, problemas cardíacos, estrés. “Todo eso se va sumando para ir enfermando las arterias del cerebro y del corazón”, explicó.

Aclaró que no todos los casos obedecen a antecedentes familiares: “Lo más frecuente, que es asociado a estos factores de riesgo, uno no hereda el riesgo de ACV. Sí puede haber una relación al riesgo de los factores, como la diabetes”.

Consultada sobre prevención, enfatizó la importancia de los hábitos. “La medicación hace una parte, pero no me alcanza con darte una pastilla. Actividad física, superdemostrado que baja mucho el riesgo. Ahora no solo es lo aeróbico, le sumamos la musculación”, señaló.

Sobre la cantidad recomendada, detalló: “Por lo menos cinco días a la semana de una actividad moderada intensa. De la nada, ir empezando progresivamente, todo ayuda. Empezá a salir a caminar. Tres días a la semana, media hora. Una vez que llegás a eso, vamos a sumar”.

Acerca de la vida después de un ACV, Pujol sostuvo: “Lo ideal y lo que todos luchamos es para que si transitamos un ACV, quedemos sin secuelas. Si lamentablemente tenemos secuelas, saber que podemos hacer mucho para rehabilitar”.

Por último, advirtió sobre el aneurisma y el tabaco: “El principal factor para que el aneurisma crezca y se rompa es el tabaco, es el cigarrillo”.

Virginia Pujol agradeció la oportunidad de difundir el tema y alentó a compartir la información: “Me encanta que esté mucha gente escuchándolo porque es la idea, difundir”.

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