El reemplazo de la pick up Amarok, de fabricación local, por otra cuyas piezas llegarán, en su mayor parte, de China afectó a muchos proveedores nacionales. Los más perjudicados son los que producían exclusivamente piezas para ese modelo.
La decisión de la alemana Volkswagen de reemplazar la actual pick up Amarok, fabricada en la planta de General Pacheco, por otra que se ensamblará localmente pero cuyas piezas serán, en su mayoría, de origen chino generó una profunda crisis en una decena de proveedores dedicados exclusivamente a fabricar autopartes para esa camioneta. La empresa comunicó oficialmente la novedad en abril del año pasado, pero los impactos en toda la cadena de valor se están comenzando a sentir ahora, a pocos meses de que la emblemática “chata” deje de fabricarse en el país.
Diversas fuentes gremiales y empresarias del Parque Industrial de Pilar, donde se encuentran algunas de las firmas afectadas, confirmaron que una de las empresas que ya decidió bajar la persiana es Kromberg & Schubert, un grupo alemán especializado en sistemas eléctricos y cableado para la industria automotriz.
Su producto principal son los mazos de cables y es proveedor exclusivo de Volkswagen para la Amarok. De hecho, llegó al país en septiembre de 2009, para iniciar con ese proyecto. La camioneta comenzó a fabricarse en Pacheco en 2010. “Ellos ya informaron que se van a fin de año. Los trabajadores ya están al tanto de la situación”, dijeron las fuentes. Son más de 200 empleados.
Otra autopartista que ya decidió abandonar el país tras la decisión de Volkswagen de reemplazar la actual Amarok es Irauto, la filial industrial argentina del grupo español Antolin. Nació en 1997 como una joint venture entre el entonces Grupo Antolin y un socio local, pero en 2018, Antolin adquirió el 100% de la compañía.
Fabrica techos interiores para autos y tiene una única planta en la localidad bonaerense de Benavídez. La casa matriz de esta multinacional está en Burgos y es uno de los grandes proveedores globales de interiores de vehículos. En cuanto a los trabajadores, serían unos 80 aproximadamente. Hay versiones en el sector que indican que las líneas de producción de esta planta pasarían a manos de Trefelt, otra autopartista que también produce piezas para la terminal alemana.
También Pelzer System, perteneciente al grupo internacional de origen italiano Adler Pelzer Group, está agonizando. La empresa se instaló en el Parque Industrial de Pilar en 2009 para abastecer a la Volkswagen Amarok de insonorizantes y alfombras para pisos y creó, para ese proyecto, unos 100 puestos de trabajo. Hoy, tras no haber sido elegida para continuar con la producción de la nueva camioneta, la firma atraviesa una profunda crisis, ya que también fabricaba exclusivamente para Taos y Amarok. El SUV ya dejó de fabricarse y la pick up lo hará a fin de año.
Fuentes cercanas a la firma precisaron que hoy quedan 13 trabajadores que están en busca de nuevos negocios a los fines de evitar la retirada final del grupo de la Argentina. Según pudo saber Infobae, los trabajadores supieron de la decisión de que Pelzer no había sido elegida para la nueva Amarok entre febrero y marzo; a partir de ese momento hubo varios conflictos y paradas de planta de los trabajadores, en reclamo de retiros voluntarios. “En uno de esos episodios, la empresa canceló el contrato. Y la planta estuvo dos meses sin trabajar, con el stock que había quedado. En ese interim, se consiguió algo con Stellantis pero es muy chica la producción”.
Y la lista sigue. Motherson, del grupo multinacional de origen indio y uno de los grandes proveedores globales de la industria automotriz, también verá afectado gran parte de su negocio. Hace inyección plástica y si bien tampoco participarán del nuevo proyecto Amarok, su presencia en el país no estaría en juego debido a que trabajan para otros clientes.
Lo mismo sucede con Caimari, empresa argentina de larga trayectoria, constituida en 1956, con planta Valentín Alsina, provincia de Buenos Aires, que fabrica materiales textiles técnicos y aislantes, especialmente fieltros y no tejidos. Y en el caso de Albano Cozzuol, una importante empresa argentina que también realiza inyecciones plásticas, también vio fuertemente afectado su negocio con el cambio de la Amarok, pero a diferencia de las otras empresas, Volkswagen le mantuvo algunas piezas, dijo una fuente del sector. De los 60 proveedores locales que supo tener la terminal de origen alemán, ahora quedarán 16 para el nuevo proyecto.
Consultadas fuentes de la Asociación de Fábricas de Autocomponentes (AFAC) sobre el tema, hicieron referencia a un informe elaborado por la asociación en el que muestran que desde abril de 2009 a la fecha cerraron sus actividades o cancelaron proyectos de relevancia en la Argentina unas 63 empresas autopartistas, de las cuales 11 cerraron entre 2024 y la actualidad.
Este escenario se enmarca en el actual contexto macroeconómico de apertura y de pérdida de competitividad en el mercado local. En este caso de la Amarok, Volkswagen tiene un acuerdo con un partner chino (SAIC) y se trata de un vehículo basado en la plataforma desarrollada conjuntamente que es la base también de la pick up Maxus de esa marca. Ese acuerdo contempla la compra del kit de piezas a esa misma firma. Si la empresa quiere exportar el vehículo a Brasil, para que pueda ingresar al 0% de arancel, debe cumplir con la regla de origen Mercosur.
El precio FOB de un vehículo incluye 60% de piezas/materiales y 40% de costos de ensamblado, gastos indirectos y margen. De ese 60% correspondiente a piezas, el 50% debe ser importado, por lo que queda apenas un 10% para que sea regional, según el ACE 14, que es el acuerdo de Complementación Económica entre Argentina y Brasil. Ello implicaría, en términos de autopartes, que podría ensamblarse un auto con solamente el 16% de piezas de todo el Mercosur y 84% por fuera de la región. Infobae
