09/09/2026

La inflación de los trabajadores bajó a 1,7%, pero el mayor golpe sigue siendo para los jubilados

Política & Economía

La inflación de los trabajadores bajó a 1,7%, pero el mayor golpe sigue siendo para los jubilados

La inflación de los trabajadores fue de 1,7% en agosto, seis décimas menos que en julio y el registro más bajo desde agosto de 2025, mientras que la variación interanual trepó al 33%, la más alta en un año.

Así surgió del más reciente informe del Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET), de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD), al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.

En los primeros ocho meses de 2026, los precios acumularon una suba del 20,5% y, de replicarse ese ritmo durante el resto del año, la inflación anual llegaría al 32,3%.

Las mayores subas de agosto se registraron en “Bebidas alcohólicas y tabaco”, con un 2,7%, impulsadas por un incremento del 4% en los cigarrillos.

“Vivienda” avanzó 2,5%, traccionada por el gas (3,6%), las expensas (3,4%) y el agua (3%), mientras que “Bienes y servicios varios” también aumentó 2,5% y “Comunicaciones” lo hizo 2,2%. Dentro de este último rubro, la televisión por cable trepó 5,4%.

En sentido contrario, el fin de las vacaciones de invierno produjo bajas del 12,7% en hoteles, del 6,5% en paquetes turísticos y del 4,5% en pasajes aéreos.

De ese modo, “Restaurantes y hoteles”, con una suba del 1,5%, y “Transporte”, con el 1%, se ubicaron por debajo del nivel general.

“Alimentos” aumentó 1,8% durante agosto, con una fuerte dispersión entre sus componentes: las frutas treparon 11,8% y las verduras avanzaron 4,5%, mientras que las carnes bajaron 0,2%.

En términos interanuales, “Transporte” encabezó las subas con un 40,4%, seguido por “Vivienda”, con el 39,4%, rubro impulsado por incrementos del 54,5% en la electricidad y del 42,2% en el gas.

El diputado nacional y director ejecutivo del CCD, Nicolás Trotta, sostuvo que “el gobierno consigue una baja de la inflación y pese a ello no consigue ningún efecto beneficioso sobre la marcha general de la economía en términos de recuperación de la actividad, del empleo y los salarios”.

“La desinflación iba a ser la llave maestra para la superación de los problemas de la economía real. Pero la actividad en promedio se ubica en zona de estancamiento pese al enorme aporte de sectores exportadores como el agro, la minería y el petróleo, mientras la mayor parte de la economía sufre una recesión”, señaló.

Trotta agregó que “la economía sigue destruyendo empleo registrado en 21 de 24 provincias y el salario real sigue cayendo” y afirmó que, en ese contexto, “cada día queda más claro que la baja de la inflación es una victoria pírrica”.

Según los datos consignados en el informe, los salarios registrados crecieron 29,7% en los últimos doce meses, frente a una inflación del 33%, y continuaron por debajo del nivel de noviembre de 2023, con el sector público como el segmento más rezagado.

Además, desde el inicio de la gestión se perdieron más de 240.000 puestos asalariados privados formales, concentrados en la industria y la construcción, mientras que la informalidad alcanzó al 44% de los ocupados.

Por su parte, el coordinador del IET, Fabián Amico, señaló que “el resultado inflacionario de agosto resume la economía política electoral del gobierno”.

“La moderación del ajuste de tarifas (principal factor de impulso inflacionario en el actual gobierno) se combina ahora con una nueva desaceleración en el ritmo de ajuste del tipo de cambio, que venía aumentando en la zona de 3% en junio y junio y pasó a moverse en torno al 1% mensual en agosto”, indicó.

Amico añadió que “por ahora esto es toda la economía política electoral ya que el gobierno descarta toda medida por el lado del gasto o los ingresos” y advirtió: “El problema es que los ‘campeones’ adelantaron la dolarización electoral de sus carteras y están comprando más de 3 mil millones mensuales”.

El informe mostró, además, que la desaceleración de la inflación tuvo un marcado sesgo regresivo: los hogares con jefe jubilado registraron un incremento del 1,87% y aquellos con jefe desocupado, del 1,84%.

El mayor impacto respondió al peso que tienen en esas canastas la televisión por cable, las prepagas, el gas, el agua y los alimentos frescos, además de que esos hogares casi no se beneficiaron de la baja vinculada con el turismo. Los asalariados registrados tuvieron la variación más moderada, con 1,65%.

La diferencia también apareció al analizar los ingresos: la inflación alcanzó el 1,96% para el decil 1 y el 1,94% para el decil 2, frente al 1,53% que afrontó el 10% de mayores ingresos.

En los últimos doce meses, el sesgo se mantuvo aunque de manera más atenuada, ya que el decil 1 acumuló una inflación del 33,8%, contra el 32,7% del decil de mayores ingresos, con incidencia de las subas del 54,5% en la electricidad y del 47,3% en el boleto de colectivo.

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