16/04/2026

“Nos vimos en la obligación de mentir para no ir presos”, dijo un empresario en el juicio Cuadernos

Policiales & Judiciales

“Nos vimos en la obligación de mentir para no ir presos”, dijo un empresario en el juicio Cuadernos

Daniel Pitón habló ante el Tribunal sin responder preguntas, dijo que mintió para no ir preso y que no entregó ni un peso al financista Ernesto Clarens ni a nadie.

Un empresario dijo este jueves que se vio obligado a mentir durante la investigación del caso Cuadernos para no ir preso y que nunca le pagó nada a nadie, al declarar de manera breve y sin responder preguntas en el juicio oral a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros 85 acusados por supuesto pago de sobornos.

Se trata de Daniel Pitón, de 60 años, integrante de José Eleuterio Pitón S.A., acusado como coautor de cohecho activo, quien habló sin responder preguntas para desmentir sus dichos en la etapa de investigación a cargo del fallecido juez federal Claudio Bonadio.

“Lo que no queríamos era quedar presos”, dijo sobre el día de su indagatoria en el juzgado a la que fue con su hermano, quien era presidente de la empresa. Presentaron un escrito “sin mentir” pero luego su abogado les advirtió que no alcanzaba. Entonces para no quedar presos, declaró en un sentido que “no refleja la verdad”, dijo ahora. “Lo que dije fue para no quedarme ahí preso”, aseguró.

El financista Clarens
En otro tramo de la exposición se refirió al arrepentido y también juzgado financista Ernesto Clarens, quien entregó durante la investigación un listado de supuestos empresarios pagadores de sobornos. Recordó que se lo nombraron cuando trataba de cobrar pagos atrasados. “Me decían por qué no hablás con un señor Clarens.”

Consiguió el teléfono y fue a su oficina. “Sorpresivamente me ofreció que tenían una financiera que podía comprar los certificados de obra”. También dijo que le ofreció seguros de caución. Además “nos salió ofreciendo alquilar equipos de una empresa del sur que necesitaba una mano”. Según relató, tiempo después lo volvió a contactar por si había alguna novedad con los pagos y Clarens le respondió que “estaba complicada la situación y que los pagos estaban atrasados”. El empresario le hizo saber que no necesitaba ninguno de sus servicios y no se volvió a contactar, declaró ahora. “A Clarens no le entregué ni un peso, ni a Clarens ni a nadie”, remarcó.

Fue el único en esta jornada que habló ante los jueces, en una audiencia que otra vez fue breve porque los restantes convocados se negaron a declarar.

Esto derivó en una reiteración del planteo por la vulneración del derecho a defensa de los acusados que no pueden defenderse de los dichos de los arrepentidos. Ocurrió luego de la negativa a ser indagado de Francisco Valenti.

Como ocurrió en audiencias anteriores, las defensas de algunos procesados entre ellos la del ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido hicieron reserva de acudir a la Cámara Federal de Casación con este planteo.

“Se vulnera específicamente el derecho de defensa de De Vido teniendo en cuenta el tenor de las referencias hechas por Valenti en ocasión de prestar declaracion como arrepentido o delator premiado”, advirtió de manera puntual la defensa del ex funcionario.

Desde el inicio de la audiencia se negaron a declarar otros empresarios como Roberto Juan Orazi, de 72, presidente de Hidraco S.A., y Julio José Paolini, de 63, presidente de Paolini Hnos. S.A., señalado como autor y coautor —según el caso— de ocho hechos de pago de sobornos. Tampoco hablaron Carlos Román y Carlos Arroyo.

“Quisiera manifestar que soy inocente, que no he cometido ningún delito y esperaremos la mejor oportunidad para declarar con mis abogados”, se limitó a decir Paolini a los jueces.

Antes de finalizar la audiencia la defensa del ex secretario privado de De Vido, José María Olazagasti, pidió al Tribunal que lo releve de su obligación de guardar secreto para que pueda defenderse. Lo hizo porque se comprobó que al momento de los hechos por los cuales está acusado era agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado, que no aceptó todavía una petición al respecto.

Empresarios callados y planteos de las defensas
El martes pasado, el juicio tuvo la audiencia más breve desde el inicio de la etapa de indagatorias: se extendió por poco más de una hora y todos los empresarios convocados se negaron a declarar, incluidos varios arrepentidos, imputados colaboradores.

La decisión generó nuevos planteos de las defensas, que advirtieron sobre una posible afectación del derecho de defensa. Los abogados cuestionaron que no pueden contrainterrogar a quienes durante la instrucción brindaron confesiones como arrepentidos y ahora optan por guardar silencio en el debate oral. Según señalaron, existe una “imposibilidad de contrainterrogar a un imputado que ha prestado declaración como colaborador”, lo que podría traducirse en una vulneración de garantías.

En esa misma línea, la defensa del ex funcionario de Vialidad Nacional Sandro Férgola sostuvo que el silencio en esta etapa impide otorgar valor probatorio a los dichos previos de los arrepentidos, por lo que los acuerdos de colaboración podrían volverse “estériles”

El juicio
El debate oral está a cargo del Tribunal Oral Federal 7, integrado por los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori, con la intervención de la fiscal Fabiana León y la querella de la Unidad de Información Financiera.

El expediente investiga un presunto sistema de recaudación de sobornos vinculado a la adjudicación de obra pública entre 2003 y 2015. En la causa, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner está acusada como presunta jefa de una asociación ilícita, además del delito de cohecho.

Desde el inicio de las indagatorias a los 86 acusados, se desarrolla bajo una modalidad mixta, con el tribunal, la fiscalía y la querella en la sala de audiencias de Comodoro Py y los imputados y sus defensas participando de manera presencial o remota según cada caso. Infobae

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